en minutos descenderemos en el aeropuerto internacional de El Bolsón. Rogamos mantenerse en sus asientos hasta que el avión se halla detenido completamente. Abajo contemplen ustedes el bello valle de la ¨Aldea Rural¨de El Hoyo.
lunes, 13 de mayo de 2013
miércoles, 8 de mayo de 2013
Mapa de Riesgo Geológico - Hacia la Sensatez
Desde las primeras reuniones en los albores de la región como Comarca Andina del Paralelo 42, hasta la fecha, siempre se ha escuchado la misma pregunta: ¿Qué Comarca Queremos?
Nunca escuché que alguien sugiriera preguntarle al espacio geográfico ¿que necesita de nosotros para no ser deformado?
Porque nunca nos hemos puesto desde el otro lado de los hechos, desde el continente que contiene nuestros hábitas y ansias que es el espacio geográfico para preguntarle: ¿QUÉ NECESITA LA COMARCA DE NOSOTROS PARA NO SER DEFORMADA POR NUESTRO INCONTENIBLE DESARROLLO SOBRE SITIOS INADECUADOS EN UNA CARRERA MINIFUNDIZANTE Y URBANIZANTE QUE CONDUCE AL EMPOBRECIMIENTO PAISAJÍSTICO, ECOLÓGICO Y SOCIAL, CON LOS CONSECUENTES COLAPSOS DE SERVICIOS CRECIENTES Y ANTE UN CLIMA INDETERMINADO Y CADA DÍA MÁS INUSITADO?
Hemos realizado diversidad de Planes Territoriales intentando normatizar desde zonificaciones fundadas en el USO ansiado por los participantes, pero nunca basado en las CARACTERÍSTICAS Y LIMITANTES, AMENAZAS Y RIESGOS DEL ESPACIO QUE PRETENDEMOS ABORDAR.
Si somos 100 personas habitando bajo un espacio de alto riesgo erosivo, estamos en un problema. Si situamos a 5000, podemos sufrir una catástrofe. Podemos tener la desverguenza de situar a toda una comunidad bajo un riesgo catastrófico sabiendo a ciencia cierta su vulnerabilidad por el simple hecho de sacar beneficio monetario?
¿Quién se hará cargo de la responsabilidad de haberlo permitido? El Municipio obviamente.
Existe demasiado afán instalado sobre nuestro territorio como para seguir perdiendo el tiempo en zonificaciones de USO que no se van a respetar. Debemos definir las características del espacio a través de un mapa de Riesgo Geológico.
Y esas características y limitantes, amenazas, riesgos y umbrales de vulnerabilidad y sustentabilidad del espacio que queremos abordar, a grano fino, solo se puede lograr con un mapa de Riesgo Geológico*.
Aclaramos que la palabra Geológico acá no se circunscribe unicamente a lo que entendemos como aspectos puramente geológicos del espacio, que también obviamente conciernen, sino que habla de Geo, por Gea, la Tierra, es decir, todo aquello que concierne al espacio a estudiarse, no solo los basamentos y afloramientos del plegamiento y sus geoformas topográficas, sino además el escurrido superficial y freático, la conducta de los cauces y sus consecuencias, el clima y sus contrastes, el suelo y sus variantes, y todo respecto a la vulnerabilidad y factibilidad de nuestro USO.
Hemos confirmado una vez más durante la pasada experiencia del Plan Territorial que los vecinos defienden la identidad del contexto y se oponen al desarrollo hasta tanto las reglas impuestas no les toque y les limite el libre USO de su propiedad, así fuere contrastante con lo defendido.
Hemos confirmado el loteo hormiga por necesidad pecuniaria.
Hemos confirmado el loteo creciente de tierras por doquier de cantidad de terratenientes herederos de chacareros originales, quienes abandonaron la producción de sus tierras agropecuarias para aprovechar el formidable negocio inmobiliario entusiasmados por los altos valores que ha alcanzado a pagarse por la tierra.
Sumadas las okupaciones y los conflictos y la cantidad de excepciones existentes, resulta imposible dejar en manos de la comunidad la determinación de precisiones sobre un mapa de zonificación para USO como el que se pretendío realizar durante el intento del presente plan.
Desde antes de arrancar pude afirmarlo y discutirlo, pero los tiempos no me acompañaron y se prosiguió con el método de consulta social apuntando a develar: ¿qué queremos los vecinos?, cuando lo conveniente era sido profundizar técnicamente respecto la vulnerabilidad y los limitantes del espacio abordado y después ver qué nos permite sin someternos a riesgo.
Afortunadamente para la seguridad de la comunidad toda en algunos sitios han llevado adelante estos estudios que creemos pertinentes como ejemplo: http://albers.mty.itesm.mx/proyectos/habitat/indexhabitat_es.html
y estamos convencidos que con el nivel y calidad de profesional geólogo con que cuenta en este momento nuestra provincia, el Geólogo Erico Bianchi, gran conocedor de nuestro territorio, sumado al excelso material geográfico con que contamos, estamos seguros de que podemos lograr un resultado aún mejor y más preciso que el citado en el enlace.
No podremos contener el desarrollo, pero tal vez podamos reorientarlo hacia los sitios menos vulnerables y a su vez, quitar el peso de la responsabilidad al municipio en caso de que los limitantes expuestos por el Mapa no sean respetados por el propietario, quedando facultados para resarcirse con una normativa de imposición de multas a los desarrollos inconvenientes o en sitios inconvenientes bajo riesgo, que en caso de no modificarse podrían volver a aplicarse año tras año, con el debido interés, de modo que quien persista sobre el error, se vea obligado a pagar un alto costo por sus acciones inconvenientes. Si fuera por este motivo y si semejante legislación existiera desde hace una década, la compra venta y el desarrollo urbanizante incontenible hubiera sido frenado en gran medida.
Aún así logremos contar con este mapa y constatando la tesitura de ¨hecho consumado¨ que tienen una cantidad de operaciones que terminan en minifundios, no debemos olvidar que nuestro municipio está extremo subdimensionado en cuanto a personal respecto a la extensa y diversa área a abarcar, la cual presenta un acelerado crecimiento demográfico con acelerada minifundización del espacio, consecuente del crecimiento demográfico local y de la incontenible inmigración que ingresa continuamente a la zona para establecerse.
Nunca escuché que alguien sugiriera preguntarle al espacio geográfico ¿que necesita de nosotros para no ser deformado?
Porque nunca nos hemos puesto desde el otro lado de los hechos, desde el continente que contiene nuestros hábitas y ansias que es el espacio geográfico para preguntarle: ¿QUÉ NECESITA LA COMARCA DE NOSOTROS PARA NO SER DEFORMADA POR NUESTRO INCONTENIBLE DESARROLLO SOBRE SITIOS INADECUADOS EN UNA CARRERA MINIFUNDIZANTE Y URBANIZANTE QUE CONDUCE AL EMPOBRECIMIENTO PAISAJÍSTICO, ECOLÓGICO Y SOCIAL, CON LOS CONSECUENTES COLAPSOS DE SERVICIOS CRECIENTES Y ANTE UN CLIMA INDETERMINADO Y CADA DÍA MÁS INUSITADO?
Hemos realizado diversidad de Planes Territoriales intentando normatizar desde zonificaciones fundadas en el USO ansiado por los participantes, pero nunca basado en las CARACTERÍSTICAS Y LIMITANTES, AMENAZAS Y RIESGOS DEL ESPACIO QUE PRETENDEMOS ABORDAR.
Si somos 100 personas habitando bajo un espacio de alto riesgo erosivo, estamos en un problema. Si situamos a 5000, podemos sufrir una catástrofe. Podemos tener la desverguenza de situar a toda una comunidad bajo un riesgo catastrófico sabiendo a ciencia cierta su vulnerabilidad por el simple hecho de sacar beneficio monetario?
¿Quién se hará cargo de la responsabilidad de haberlo permitido? El Municipio obviamente.
Existe demasiado afán instalado sobre nuestro territorio como para seguir perdiendo el tiempo en zonificaciones de USO que no se van a respetar. Debemos definir las características del espacio a través de un mapa de Riesgo Geológico.
Y esas características y limitantes, amenazas, riesgos y umbrales de vulnerabilidad y sustentabilidad del espacio que queremos abordar, a grano fino, solo se puede lograr con un mapa de Riesgo Geológico*.
Aclaramos que la palabra Geológico acá no se circunscribe unicamente a lo que entendemos como aspectos puramente geológicos del espacio, que también obviamente conciernen, sino que habla de Geo, por Gea, la Tierra, es decir, todo aquello que concierne al espacio a estudiarse, no solo los basamentos y afloramientos del plegamiento y sus geoformas topográficas, sino además el escurrido superficial y freático, la conducta de los cauces y sus consecuencias, el clima y sus contrastes, el suelo y sus variantes, y todo respecto a la vulnerabilidad y factibilidad de nuestro USO.
Hemos confirmado una vez más durante la pasada experiencia del Plan Territorial que los vecinos defienden la identidad del contexto y se oponen al desarrollo hasta tanto las reglas impuestas no les toque y les limite el libre USO de su propiedad, así fuere contrastante con lo defendido.
Hemos confirmado el loteo hormiga por necesidad pecuniaria.
Hemos confirmado el loteo creciente de tierras por doquier de cantidad de terratenientes herederos de chacareros originales, quienes abandonaron la producción de sus tierras agropecuarias para aprovechar el formidable negocio inmobiliario entusiasmados por los altos valores que ha alcanzado a pagarse por la tierra.
Sumadas las okupaciones y los conflictos y la cantidad de excepciones existentes, resulta imposible dejar en manos de la comunidad la determinación de precisiones sobre un mapa de zonificación para USO como el que se pretendío realizar durante el intento del presente plan.
Desde antes de arrancar pude afirmarlo y discutirlo, pero los tiempos no me acompañaron y se prosiguió con el método de consulta social apuntando a develar: ¿qué queremos los vecinos?, cuando lo conveniente era sido profundizar técnicamente respecto la vulnerabilidad y los limitantes del espacio abordado y después ver qué nos permite sin someternos a riesgo.
Afortunadamente para la seguridad de la comunidad toda en algunos sitios han llevado adelante estos estudios que creemos pertinentes como ejemplo: http://albers.mty.itesm.mx/proyectos/habitat/indexhabitat_es.html
y estamos convencidos que con el nivel y calidad de profesional geólogo con que cuenta en este momento nuestra provincia, el Geólogo Erico Bianchi, gran conocedor de nuestro territorio, sumado al excelso material geográfico con que contamos, estamos seguros de que podemos lograr un resultado aún mejor y más preciso que el citado en el enlace.
No podremos contener el desarrollo, pero tal vez podamos reorientarlo hacia los sitios menos vulnerables y a su vez, quitar el peso de la responsabilidad al municipio en caso de que los limitantes expuestos por el Mapa no sean respetados por el propietario, quedando facultados para resarcirse con una normativa de imposición de multas a los desarrollos inconvenientes o en sitios inconvenientes bajo riesgo, que en caso de no modificarse podrían volver a aplicarse año tras año, con el debido interés, de modo que quien persista sobre el error, se vea obligado a pagar un alto costo por sus acciones inconvenientes. Si fuera por este motivo y si semejante legislación existiera desde hace una década, la compra venta y el desarrollo urbanizante incontenible hubiera sido frenado en gran medida.
Aún así logremos contar con este mapa y constatando la tesitura de ¨hecho consumado¨ que tienen una cantidad de operaciones que terminan en minifundios, no debemos olvidar que nuestro municipio está extremo subdimensionado en cuanto a personal respecto a la extensa y diversa área a abarcar, la cual presenta un acelerado crecimiento demográfico con acelerada minifundización del espacio, consecuente del crecimiento demográfico local y de la incontenible inmigración que ingresa continuamente a la zona para establecerse.
sábado, 4 de mayo de 2013
Aliento! Tal vez se reflote el Plan Territorial
Estimado vecino defiende reflotar el Plan Territorial. Bravo!
Buena intención que alentamos, pero aún así sugiero que se agregue a la discusión encarar la confección de un mapa de Riesgo Geológico por un profesional experimentado. Contamos con la presencia en la provincia de nuestro estimado maestro y amigo el Geólogo Erico Bianchi quien por razones de trabajo nos visita a menudo, profundo conocedor de la zona quien se ha ofrecido para tal fin. Debiéramos considerar y reflexionar dentro de la discusión del Plan Territorial respecto a la conveniencia de solicitar la generación de un mapa de Riesgo Geológico de El Hoyo.
Un mapa de riesgo Geológico involucra e incumbe a todos los riesgos y vulnerabilidades que puedan existir dentro de un contexto, a grano fino y precisamente georeferenciado, de modo tal que no solo tendremos las aptitudes de los espacios del valle, sino que además contaremos con precisiones exactas de los riesgos erosivos, de los tipos de erosión correspondiente a cada espacio vulnerable, de las posibilidades de inundabilidad y de la capacidad de retentiva y de escurrido de los suelos, que como todos conocemos y hemos descripto, además de anegarse por la influencia del río Epuyén, subsiden, se hunden, por estar constituídos por mallas de acarreos masivos sobre vastas vejigas de cieno de un Paleolago Postglaciario.
Desde el mapa de Riesgo Geológico es el espacio quién impone las reglas, no nosotros los vecinos que, aunque podamos tener certeza y razón en muchas cosas, no dejan de ser opiniones discutibles, mientras que los mapas de esta clase, expresan precisiones a grano fino respecto de las fragilidades y limitantes que ofrece cada espacio, proveyendo de este modo, cuales habrán de ser los permisos y las justificaciones dentro de las reglamentaciones de las ordenanzas de ordenamiento territorial que puedan surgir a partir del mismo.
Hemos sido testigos desde mediados de 2012 a la fecha que ha sido insuficiente generar cartas de riesgo erosivo para lograr evitar asentamientos bajo esas condiciones. Somos testigos de la cantidad de casas que se han edificado sobre el roquedal del despeñadero inicial del cono de deyección del arroyo la Catarata, bajo el salto, donde un pasado aserradero quedó cubierto de rocas durante una tormenta, lo que demuestra que no basta con expresar los riesgos sino que a esta altura es necesario precisarlos, establecer vulnerabilidades y principalmente, todo ello, bajo la firma de un profesional cuya palabra sea indiscutible, no proveniente de un simple idóneo como quién redacta y quién confeccionó el mapa en base a experiencia acumulada, mapa que obviamente ha sido tomado como la opinión de un vecino más.
De este modo, al contar con un Mapa de Riesgo Geológico evitamos la disputa entre partes, evitamos las grietas de la falta de acompañamiento a la hora de decidir y evitamos tener que zonificar conforme a criterio de uso, tan discrecional como equívoco para un espacio como nuestro valle, dejando en manos de los limitantes geológicos y geomorfológicos los asuntos que escapan a nuestra competencia pero que son determinantes a la hora de permitir o no desarrollos sobre sitios vulnerables.
Es además comprensible y lógico que las gestiones gubernativas municipales no se encuentren dispuestas a aceptar tener que respetar condicionamientos de orden territorial que pretendan los vecinos por medio de ¨consejos consultivos¨ o ¨mesas vecinales¨ existiendo los Honorables Concejos Deliberantes que son parte de la democracia representativa en la que transitamos y cuyos representantes son elegidos por voto público.
Es conocido que la Acelerada e Incontenible Tendencia Urbanizante se resiste a respetar limitantes y que las zonificaciones resultan inexactas en territorios tan overos como el valle desarrollado de El Hoyo.
Buena intención que alentamos, pero aún así sugiero que se agregue a la discusión encarar la confección de un mapa de Riesgo Geológico por un profesional experimentado. Contamos con la presencia en la provincia de nuestro estimado maestro y amigo el Geólogo Erico Bianchi quien por razones de trabajo nos visita a menudo, profundo conocedor de la zona quien se ha ofrecido para tal fin. Debiéramos considerar y reflexionar dentro de la discusión del Plan Territorial respecto a la conveniencia de solicitar la generación de un mapa de Riesgo Geológico de El Hoyo.
Un mapa de riesgo Geológico involucra e incumbe a todos los riesgos y vulnerabilidades que puedan existir dentro de un contexto, a grano fino y precisamente georeferenciado, de modo tal que no solo tendremos las aptitudes de los espacios del valle, sino que además contaremos con precisiones exactas de los riesgos erosivos, de los tipos de erosión correspondiente a cada espacio vulnerable, de las posibilidades de inundabilidad y de la capacidad de retentiva y de escurrido de los suelos, que como todos conocemos y hemos descripto, además de anegarse por la influencia del río Epuyén, subsiden, se hunden, por estar constituídos por mallas de acarreos masivos sobre vastas vejigas de cieno de un Paleolago Postglaciario.
Desde el mapa de Riesgo Geológico es el espacio quién impone las reglas, no nosotros los vecinos que, aunque podamos tener certeza y razón en muchas cosas, no dejan de ser opiniones discutibles, mientras que los mapas de esta clase, expresan precisiones a grano fino respecto de las fragilidades y limitantes que ofrece cada espacio, proveyendo de este modo, cuales habrán de ser los permisos y las justificaciones dentro de las reglamentaciones de las ordenanzas de ordenamiento territorial que puedan surgir a partir del mismo.
Hemos sido testigos desde mediados de 2012 a la fecha que ha sido insuficiente generar cartas de riesgo erosivo para lograr evitar asentamientos bajo esas condiciones. Somos testigos de la cantidad de casas que se han edificado sobre el roquedal del despeñadero inicial del cono de deyección del arroyo la Catarata, bajo el salto, donde un pasado aserradero quedó cubierto de rocas durante una tormenta, lo que demuestra que no basta con expresar los riesgos sino que a esta altura es necesario precisarlos, establecer vulnerabilidades y principalmente, todo ello, bajo la firma de un profesional cuya palabra sea indiscutible, no proveniente de un simple idóneo como quién redacta y quién confeccionó el mapa en base a experiencia acumulada, mapa que obviamente ha sido tomado como la opinión de un vecino más.
De este modo, al contar con un Mapa de Riesgo Geológico evitamos la disputa entre partes, evitamos las grietas de la falta de acompañamiento a la hora de decidir y evitamos tener que zonificar conforme a criterio de uso, tan discrecional como equívoco para un espacio como nuestro valle, dejando en manos de los limitantes geológicos y geomorfológicos los asuntos que escapan a nuestra competencia pero que son determinantes a la hora de permitir o no desarrollos sobre sitios vulnerables.
Es además comprensible y lógico que las gestiones gubernativas municipales no se encuentren dispuestas a aceptar tener que respetar condicionamientos de orden territorial que pretendan los vecinos por medio de ¨consejos consultivos¨ o ¨mesas vecinales¨ existiendo los Honorables Concejos Deliberantes que son parte de la democracia representativa en la que transitamos y cuyos representantes son elegidos por voto público.
Es conocido que la Acelerada e Incontenible Tendencia Urbanizante se resiste a respetar limitantes y que las zonificaciones resultan inexactas en territorios tan overos como el valle desarrollado de El Hoyo.
viernes, 5 de abril de 2013
Crecimiento Edilicio en El Hoyo entre 1952 y 2010
Resultante del análisis espacial de las aerofotos que pudimos conseguir de las realizadas en la zona durante ese período. Enlace aquí: Crecimiento Edilicio El Hoyo
lunes, 3 de septiembre de 2012
Espere... Cargando
Mientras se hunde nuestro ingenuo barquito pof pof*
No llegamos a estos valles antes de la máquina a vapor, a lomo de mula cargando nada, apenas aquello vital.Llegamos en el siglo XX, con topadoras, máquinas viales, tractores y mucho afán. Ansia y Aceleración.
Llegó la ruta y, dividiendo al valle como un enorme dique, dejó correr el tranquilo vivir campestre por sus aliviadores, estancando la dañina urbanización.
Cada semana llegan 10 familias a instalarse y nada señala que se estén ampliando los servicios. Los loteos crecen pero no se cambian los troncales de agua potable para mejorar el abastecimiento, simplemente se agregará otro y otro barrio más a una red ya colapsada. En Bolsón hablan de 350 okupaciones.
Día tras día cantidad de viviendas se suman a recibir del tendido eléctrico sin miras a que se realice un completo mantenimiento y cambio de troncales. Simplemente se agrega y agrega. El tendido, en estado muy deteriorado y dentro de contextos riesgosos, seguirá aumentando conexiones para cortar el suministro a cada rama que golpee la línea.
A este tranco, no dentro de mucho, tendremos todos los servicios en colapso con los impactos ambientales y sociales que ello significa. Pero la urgencia siempre supera la importancia.
Llenaremos de barrios sin cloacas ni agua potable ni electricidad garantizada en un valle bajo, anegado, influído por su cauce principal, el curioso río Epuyén, rodeado de enormes cordilleras con pendientes escarpadas capaces de conducir y concentrar grandes caudales de aguas y acarreos en corto tiempo. Estamos concentrando aceleradamente edificaciones dentro de un valle de aprox. 4000 hectáreas sobre bajos anegados o sobre conos de deyección de arroyos torrenciales o dentro de sitios altamente erosivos, porque la urgencia es sacar ventaja ya, para algunos, o el maquillaje la justicia social, arrastrando a todos con el argumento de ¨necesidades¨ y ¨derechos¨ que no son ni del valle, ni del río, ni de los bosques nativos, ni de las montañas que nos rodean ni de las Aguas que tanto alarde ecológico hacemos de que debemos cuidar, simplemente de simplificar la dádiva compra voto sin considerar las consecuencias.
Debiéramos no perder perspectiva y tener presente de continuo que habitamos un valle bajo, pequeño, frágil y lleno de riesgos y amenazas... pero no nos resulta posible corriendo tras el acelerado ensueño de nuestros afanes desarrollistas.
Entre las políticas forestales, que desde que arribaron a la zona traslocaron el carácter chacarero/granjero/ganadero de cordilleras a cambio de llevarse toda la madera nativa de buena calidad para convertirnos en madereros y plagarnos forestaciones del fosfopino exótico, que no sólo nos ha calcinado cantidad de laderas y de casas por su alta combustibilidad sino que promete invadirlo todo, incluso más allá del timberline. Nuestros nietos verán los pinitos entre los riscos de las cumbres!
Pero entendamos bien lo que afirmamos. Señalamos una política establecida desde larga data que ha conducido al desmadre de descuido de nuestros bosques forestados a la par de nuestra penetración con el desarrollo y los afanes dentro de las interfases descuidadas con falta de adecuada limpieza. Limpieza para la cual siempre faltó presupuesto desde el estado provincial. Que esto no ha sido causa de la últimas gestiones ni de autoridades específicas en cada gestión sino de una corriente de trabajo de larga data que conocemos viene mejorando lentamente e intentando ayudar contra todo lo errado en el pasado.
Tampoco es culpa de nadie que la zona se haya vuelto codiciada para tantos inmigrantes de otros sitios, no siendo tan grande como algunos la imaginan. Nadie tiene la culpa de que los herederos de los viejos chacareros hoy se hayan convertido en propietarios con ansia e intención inmobiliaria entre el sostenido desaliento a la producción agropecuaria y los tentadores valores que han alcanzado los lotes y terrenos a esta altura de los tiempos. Con la tendencia global a crecer y desarrollarse es lógico que quién tenga tierra improductiva y ansíe prosperar desee sacarle provecho inmobiliario y mejorar su existencia.
Pero lo cierto, es que esta TENDENCIA INSTALADA Y CRECIENTE DESDE QUE LLEGÓ LA RUTA (hace 29 años)NO ES CULPA DE NADIE. ES UNA TENDENCIA, ESO ES. COMO UNA OLA DE MAR.¿SERÍA POSIBLE ACASO CONTENER Y REORIENTAR O FRENAR UNA SIMPLE OLA DE MAR MEDIA, no hablo de un tsunami, sino de una simple ola de mar?
ni con un millón de chinos entrenados y abrazados.
Al no encontrarle un nombre a esta tendencia inaplazable, la he llamado la AITU.
No imagino cómo justificaremos en el futuro ante las generaciones venideras nuestra contradicción de haber tenido una ¨gallina de los huevos de oro¨ que era nuestro paisaje, nuestra calidad ambiental y nuestra tranquilidad social, una ¨Gema Verde¨como alguna vez la calificamos y haber permitido ponernos de acuerdo para asesinarla, sin considerar sus consecuencias. Pero sabemos que estas cosas siempre se imaginan lejanas, aunque obvias se nos enrostren, y nunca se justifican, los espacios verdes van quedando olvidados bajo el cemento y las aguas en el lugar que les imponemos diariamente en nuestro cotidiano vivir, actitud que refleja nuestra encandilante contradicción cuando nos reunimos para reclamar en asambleas con pancartas que señalan salvadoras:
¨CUIDEMOS EL AGUA¨ .
Dos asuntos que quitan potencia al esfuerzo vecinal por planificar el desarrollo:
Dos asuntos que quitan potencia al esfuerzo vecinal por planificar el desarrollo:
1 Por un lado vecinos representados por vecinos concernidos involucrados en los planes que aprueban el Cuidado del Territorio y su Ordenamiento en
términos generales mostrándose respetuosos de la identidad y de los ambientes
naturales pero que a nivel individual, no estarán dispuestos a que mediante un
concejo de vecinos les pongan limitantes a la hora de decidir qué hacer respecto
a sus terrenos y propiedades en lo que respecta a uso y edificación. A este
aspecto lo hemos constatado en diversas oportunidades lo que permite inferirlo
como regla general.
Y como regla general, por estos
motivos y respecto a las actuales ordenanzas existentes de planificación, es
que nos encontramos con tal cantidad de excepciones, precisamente porque no se
verifica voluntad ni capacidad de ajustarse a lo convenido.
Por el otro lado encontramos a gobiernos municipales que no van a
estar dispuestos a tener que ceder autoridad y capacidad de decisión y gestión ante
limitantes impuestos por consejos consultivos vecinales existiendo por ley el
Concejo Deliberante Municipal cuyos miembros han sido nombrados por votación en elecciones públicas. Inaceptable
superposición de roles para cualquier decisor actual, además de la confirmación
basada en los hechos de que los consejos consultivos en lugar de ayudar, terminan
por empañar los asuntos incapaces de gestionar y resolver los problemas territoriales.
Prueba que verifica esta afirmación respecto a los concejos consultivos vecinales
como ejemplo cercano a citar son los sucesivos y devastadores incendios forestales ocurridos y gestados dentro del área de la ¨Reserva de Usos
Múltiples Lago Epuyén¨, donde no se logró oportunamente impulsar la limpieza del
combustible acumulado de pinares sucios durante décadas para que casi todos los
bosques nativos vecinos se les quemaran, destruyendo reductos de nativas consecuencia de la
intensidad y avance de la quema debido a los resinosos pinares. Si admitimos
que lograron frenar el avance de embarcaciones a motor, pero no advertimos
ningún gesto respecto la actual proliferación masiva de pinos que como
pastizales cubren los suelos del contexto, que en el estado de pequeñez actual
pueden ser sacados a mano, mientras que dentro de un par de años, habrá que
entrar como en cañales, pero con motosierra para poder pasar, ya que conocemos
que esos pinos ultracombustibles, al crecer de manera tan concentrada, tienden
a elevarse velozmente en busca de luz, transformándose de pequeño pastizal
fácil de extraer a mano en una masa de varas firmemente enraizadas muy difíciles de despejar sin uso de herramientas
mecánicas.
foto reciente de los bosques quemados de Puerto Patriada
Y de las recomendaciones técnicas
respecto a los riesgos erosivos… mejor no profundizar, ya que bastó que
publicáramos el mapa de riesgo erosivo donde para que se estableciera un
desarrollo de exagerada concentración de edificaciones exactamente bajo el
salto del arroyo La Catarata, dentro del espacio más dinámico y vulnerable del
cono de deyección de un arroyo torrencial donde se han producido aludes
devastadores en un pasado bastante cercano. Referencia: Viejo Aserradero de Breide
Esta claro asimismo que gran parte de la comunidad está dispuesta a defender la ruralidad, la ecología, atender a los riesgos y querer conservar el estilo de vida hasta tanto no le signifique la imposición de no poder disponer a propio criterio de las propiedades que ocupan. A nivel individual, a la hora de sacar provecho generalmente olvidamos al paisaje, la calidad ambiental y la tranquilidad social que estamos quebrantando, aunque ello signifique obvia deformación, empobrecimiento del conjunto o exposición a riesgo al futuro desarrollo si fuera el caso.
De todo esto fuimos oportunamente alertados y no apelamos a la sensatez, pudimos verlo venir y tuvimos oportunidad de tratarlo antes de que entrara en la existencia pero decidimos seguir. Ahora me temo que en adelante avanzaremos hacia una inaplazable remediación.
Entonces, ante esta tendencia inapelable e inaplazable solo nos queda observar y contemplar en silencio la agilidad con que avanzan los hechos y comenzar a considerar otro modo más eficiente de encausar el Ordenamiento y Planificación que pretendemos para nuestro pequeño valle, antes de que sea demasiado tarde.De todo esto fuimos oportunamente alertados y no apelamos a la sensatez, pudimos verlo venir y tuvimos oportunidad de tratarlo antes de que entrara en la existencia pero decidimos seguir. Ahora me temo que en adelante avanzaremos hacia una inaplazable remediación.
*llámase barquito pof pof a aquellos pequeños barquitos de lata con forma de remolcadorcito de color verde pelela impulsados por una vela con los que jugábamos - los hoy jóvenes otoñales de la década de 1950 como quién redacta - de niños en las bañaderas de nuestras casas mientras nuestras madres nos enjabonaban.
Barquito pof pof
sábado, 30 de junio de 2012
al menos... ATIENDAN, OBSERVEN Y RESPETEN EL RIESGO EROSIVO!
A LA HORA DE PERMITIR NUEVOS MINIFUNDIOS EN EL HOYO.
Llamado a la Reflexión a las Autoridades Municipales.
Muchas laderas de las cordilleras que rodean nuestro valle presentan SEVERAS PENDIENTES, con roquedales fracturados, despeñaderos, cavas y regueros. Nuestro valle descubre el semblante subyacente de intensos conos de deyección, asuntos que no debemos desconocer ni desatender a la hora de permitir nuevos loteos y urbanizaciones sobre el valle bajo.
Si estamos totalmente incapacitados para evitar los incendios forestales, POR FAVOR, INTENTEMOS EVITAR EL RIESGO EROSIVO.
Si luego de dos incendios sucesivos y devastadores no existe la menor disposición por parte de los organismos responsables provinciales por siquiera limpiar una hectárea de fosfopinar extrasucio, sometiéndonos en adelante a la constante de vivir rodeados de creciente combustible; a la hora de derogar ordenanzas de planeamiento ambiental y de dar curso a la catarata de minifundizaciones que con obvio frenesi inmobiliario proponen cantidad de vecinos, entre herederos de chacras originales y nuevos compradores, todos sometidos a la fiebre de la AITU (Acelerada e Incontenible Tendencia Urbanizante), rogamos a las autoridades que, a la hora de analizar permitir nuevos minifundios, que POR FAVOR TENGAN EN CUENTA EL MAPA DE RIESGO EROSIVO para EVITAR INSTALAR MAYOR CANTIDAD DE PERSONAS EN SITIOS CON SEMEJANTE TIPO DE AMENAZA.
No olvidemos que habitamos una zona sísmica.
50 personas bajo riesgo erosivo, un problema
500 personas bajo riesgo erosivo, un drama
5000 personas bajo riesgo erosivo, una catástrofe.
NO LA INCENTIVEMOS CON DECISIONES IGNORANTES DEL ESPACIO QUE HABITAMOS.
Como lo afirmamos antes y hoy lo volvemos a repetir, no importa ni incumbe ya el Mapa de Zonas o de Zonificación del Plan Territorial, que además de obsoleto, con la intensidad de la AITU que padecemos, sería completamente inaplicable e incontrolable,
PEEEERO... rogamos a las Autoridades Municipales que al menos se fundamenten en el Mapa de Riesgo Erosivo desarrollado durante el presente Plan Territorial que señala dónde podemos y dónde NO CONVIENE POBLAR.
Click sobre las imágenes para ver a tamaño legible
Riesgo Erosivo
Valle Central de El Hoyo
Erosión en el Paraje El Pedregoso
Paraje El Desemboke
Los conos de deyección de Tributarios Torrenciales
Breve reflexión acerca del Asambleísmo y la Democracia Representativa
En nuestras localidades, cada cuatro años elegimos gobierno. Intendente y Consejo Deliberante constituyen los departamentos ejecutivos y legislativos respectivamente que se hacen cargo de encausar las políticas territoriales bajo el dominio municipal.
Durante la pasada década hemos observado la actuación de diversidad de Asambleas Públicas, trabajando respecto a cantidad de temas. En particular en nuestro municipio, hemos transitado el esfuerzo del Consejo Consultivo de la Reserva de Usos Múltiples Lago Epuyén, que incluye a los municipios de El Hoyo, de Epuyén y a la Dirección Gral de Bosques y Parques del Chubut, y al Plan Territorial Participativo, encausado por una la Fundación Patagonia Sustentable y el respaldo de Universidades Regionales.
Considerando el hecho del voto popular a favor de una fuerza que triunfa para hacerse cargo de la gestión de gobierno en representación de la comunidad, resulta contradictorio que la vecindad persiga reunirse en Asamblea para tratar temas de competencia municipal en organizaciones fuera de los contextos elegidos por voto del pueblo, es decir el poder ejecutivo y legislativo municipal. Dichas asambleas públicas, llegado el caso tal vez puedan tomar decisiones que sean de competencia municipal, pretendiendo reemplazar al poder elegido o incidiendo sobre las decisiones que las autoridades elegidas pudieran tomar. Este condicionamiento que imponen las asambleas públicas extra contexto gubernativo puede suponer un condicionamiento que las Autoridades Municipales no estén dispuestas a tolerar, en razón de ser los referentes elegidos por votación, mientras que las Asambleas Públicas no.
Cabe agregar para desmedro del Asambleísmo local que ha actuado en los dos casos citados como ejemplo, el del Consejo Consultivo y el del Plan Territorial, no han resultado adecuados a la hora de definir Políticas de Gestión, Planificación y Control. En el primer caso resplandece la evidencia de que - salvo la contención al ingreso de embarcaciones a motor al Lago Epuyén - el esfuerzo ha resultado un completo fracaso. Desde que se comenzó a tratar el asunto de la Reserva, además de los graves hechos de violencia que conocimos respecto a una familia histórica del lago, hemos sido testigos de que año tras año, las cordilleras contenidas en la reserva se quemaran irremediablemente. Para colmo, el total abandono respecto a la limpieza de los temibles pinares a cargo de la Dir. Gral de Bosques y Parques del Chubut, ha contribuído desfavorablemente a acrecentar el combustible para tales eventos, y, no se escuchó en todos los pasados años antes ni después de los infernales incendios recientes, que no solo comenzaron dentro de la reserva sino que afectaron severamente territorios más allá de la misma.
La incompetencia del Consejo Consultivo para Gestionar y dirigir los esfuerzos a evitar la propagación de incendios ha sido absoluta, ineptitud que verificamos en los descuidadísimos pinares que se quemaron el pasado enero y en todas las forestaciones aún en pié, enfermas de sirex, profusas en intensos renovales y con un grado de descuido asombroso.
Respecto al Plan Territorial, hemos de admitir que como lo indicamos oportunamente en la carta enviada al HCD en 2010, a nuestro juicio, cuando se encaró dicho Plan, ya era tarde para ese tipo de gestión, tal como lo exhibe el Modelo de Colapso de El Hoyo, además de admitir que no resulta viable para una zona afectadas por semejante Acelerada e Incontenible Tendencia Urbanizante, pretender realizar un ordenamienteo territorial en base a una zonificación con cantidad de imprecisiones.
Como lo hemos señalado arriba y antes, la única posibilidad para ordenar el desarrollo eficientemente es a través de una Herramienta de Gestión, y, tal herramienta es un Mapa de Riesgo, a partir del cual tendremos pautas de rigor técnico fehaciente para controlar, analizar e impedir o permitir los desarrollos y minifundizaciones que la comunidad proponga y el gobierno convenga en alentar.
Finalmente y para sintetizar: un gobierno representativo democráticamente elegido difícilmente aceptará que organizaciones o asambleas extragubernativas puedan condicionarle en su gestión.
Lo descripto, constituye la principal razón
Disculpen Uds. mi esclerótica impertinencia siempre tan ingrata al frenesí inmobiliario y mercantil imperante en nuestra Comarca.
alejandro barzi - 30 junio 2012
Invito a releer las Hipótesis de Riesgo
Llamado a la Reflexión a las Autoridades Municipales.
Muchas laderas de las cordilleras que rodean nuestro valle presentan SEVERAS PENDIENTES, con roquedales fracturados, despeñaderos, cavas y regueros. Nuestro valle descubre el semblante subyacente de intensos conos de deyección, asuntos que no debemos desconocer ni desatender a la hora de permitir nuevos loteos y urbanizaciones sobre el valle bajo.
Si estamos totalmente incapacitados para evitar los incendios forestales, POR FAVOR, INTENTEMOS EVITAR EL RIESGO EROSIVO.
Si luego de dos incendios sucesivos y devastadores no existe la menor disposición por parte de los organismos responsables provinciales por siquiera limpiar una hectárea de fosfopinar extrasucio, sometiéndonos en adelante a la constante de vivir rodeados de creciente combustible; a la hora de derogar ordenanzas de planeamiento ambiental y de dar curso a la catarata de minifundizaciones que con obvio frenesi inmobiliario proponen cantidad de vecinos, entre herederos de chacras originales y nuevos compradores, todos sometidos a la fiebre de la AITU (Acelerada e Incontenible Tendencia Urbanizante), rogamos a las autoridades que, a la hora de analizar permitir nuevos minifundios, que POR FAVOR TENGAN EN CUENTA EL MAPA DE RIESGO EROSIVO para EVITAR INSTALAR MAYOR CANTIDAD DE PERSONAS EN SITIOS CON SEMEJANTE TIPO DE AMENAZA.
No olvidemos que habitamos una zona sísmica.
50 personas bajo riesgo erosivo, un problema
500 personas bajo riesgo erosivo, un drama
5000 personas bajo riesgo erosivo, una catástrofe.
NO LA INCENTIVEMOS CON DECISIONES IGNORANTES DEL ESPACIO QUE HABITAMOS.
Como lo afirmamos antes y hoy lo volvemos a repetir, no importa ni incumbe ya el Mapa de Zonas o de Zonificación del Plan Territorial, que además de obsoleto, con la intensidad de la AITU que padecemos, sería completamente inaplicable e incontrolable,
PEEEERO... rogamos a las Autoridades Municipales que al menos se fundamenten en el Mapa de Riesgo Erosivo desarrollado durante el presente Plan Territorial que señala dónde podemos y dónde NO CONVIENE POBLAR.
Click sobre las imágenes para ver a tamaño legible
Riesgo Erosivo
Valle Central de El Hoyo
Erosión en el Paraje El Pedregoso
Paraje El Desemboke
Los conos de deyección de Tributarios Torrenciales
Breve reflexión acerca del Asambleísmo y la Democracia Representativa
En nuestras localidades, cada cuatro años elegimos gobierno. Intendente y Consejo Deliberante constituyen los departamentos ejecutivos y legislativos respectivamente que se hacen cargo de encausar las políticas territoriales bajo el dominio municipal.
Durante la pasada década hemos observado la actuación de diversidad de Asambleas Públicas, trabajando respecto a cantidad de temas. En particular en nuestro municipio, hemos transitado el esfuerzo del Consejo Consultivo de la Reserva de Usos Múltiples Lago Epuyén, que incluye a los municipios de El Hoyo, de Epuyén y a la Dirección Gral de Bosques y Parques del Chubut, y al Plan Territorial Participativo, encausado por una la Fundación Patagonia Sustentable y el respaldo de Universidades Regionales.
Considerando el hecho del voto popular a favor de una fuerza que triunfa para hacerse cargo de la gestión de gobierno en representación de la comunidad, resulta contradictorio que la vecindad persiga reunirse en Asamblea para tratar temas de competencia municipal en organizaciones fuera de los contextos elegidos por voto del pueblo, es decir el poder ejecutivo y legislativo municipal. Dichas asambleas públicas, llegado el caso tal vez puedan tomar decisiones que sean de competencia municipal, pretendiendo reemplazar al poder elegido o incidiendo sobre las decisiones que las autoridades elegidas pudieran tomar. Este condicionamiento que imponen las asambleas públicas extra contexto gubernativo puede suponer un condicionamiento que las Autoridades Municipales no estén dispuestas a tolerar, en razón de ser los referentes elegidos por votación, mientras que las Asambleas Públicas no.
Cabe agregar para desmedro del Asambleísmo local que ha actuado en los dos casos citados como ejemplo, el del Consejo Consultivo y el del Plan Territorial, no han resultado adecuados a la hora de definir Políticas de Gestión, Planificación y Control. En el primer caso resplandece la evidencia de que - salvo la contención al ingreso de embarcaciones a motor al Lago Epuyén - el esfuerzo ha resultado un completo fracaso. Desde que se comenzó a tratar el asunto de la Reserva, además de los graves hechos de violencia que conocimos respecto a una familia histórica del lago, hemos sido testigos de que año tras año, las cordilleras contenidas en la reserva se quemaran irremediablemente. Para colmo, el total abandono respecto a la limpieza de los temibles pinares a cargo de la Dir. Gral de Bosques y Parques del Chubut, ha contribuído desfavorablemente a acrecentar el combustible para tales eventos, y, no se escuchó en todos los pasados años antes ni después de los infernales incendios recientes, que no solo comenzaron dentro de la reserva sino que afectaron severamente territorios más allá de la misma.
La incompetencia del Consejo Consultivo para Gestionar y dirigir los esfuerzos a evitar la propagación de incendios ha sido absoluta, ineptitud que verificamos en los descuidadísimos pinares que se quemaron el pasado enero y en todas las forestaciones aún en pié, enfermas de sirex, profusas en intensos renovales y con un grado de descuido asombroso.
Respecto al Plan Territorial, hemos de admitir que como lo indicamos oportunamente en la carta enviada al HCD en 2010, a nuestro juicio, cuando se encaró dicho Plan, ya era tarde para ese tipo de gestión, tal como lo exhibe el Modelo de Colapso de El Hoyo, además de admitir que no resulta viable para una zona afectadas por semejante Acelerada e Incontenible Tendencia Urbanizante, pretender realizar un ordenamienteo territorial en base a una zonificación con cantidad de imprecisiones.
Como lo hemos señalado arriba y antes, la única posibilidad para ordenar el desarrollo eficientemente es a través de una Herramienta de Gestión, y, tal herramienta es un Mapa de Riesgo, a partir del cual tendremos pautas de rigor técnico fehaciente para controlar, analizar e impedir o permitir los desarrollos y minifundizaciones que la comunidad proponga y el gobierno convenga en alentar.
Finalmente y para sintetizar: un gobierno representativo democráticamente elegido difícilmente aceptará que organizaciones o asambleas extragubernativas puedan condicionarle en su gestión.
Lo descripto, constituye la principal razón
Disculpen Uds. mi esclerótica impertinencia siempre tan ingrata al frenesí inmobiliario y mercantil imperante en nuestra Comarca.
alejandro barzi - 30 junio 2012
Invito a releer las Hipótesis de Riesgo
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